Sunday, December 02, 2012

Epílogo de un viaje.

De todos los lugares que visite este año conservo algo más que las colillas del tiquete que me quedan al abordar el avión. En Santa Marta me sorprendió el mar y una amiga, Cartagena me recibió con el Castillo de San Felipe y la brisa propia de la ciudad amurallada, el mar, un tsunami y hojas secas me quedaron Playa Blanca, en Barú.

Por trabajo anduve por tres lugares maravillosos:
Aguazul me recordó el verde de tierra caliente que tanto extraño, el sol picante y las tiendas de rebaja que caminaba con tanta fascinación en la Dorada. Uno de los mejores lomos de res que he comido, acompañado con Coca-cola y un buen libro.
En Quibdó descubrí la selva, recordé lo que es habitar un río, recorrerlo, amarlo. Me sorprendió la amabilidad de la gente chocoana y el cariño que le ponen a todo. En mi maleta no podía faltar la panela para mi mamá y el aguardiente para regalar. Me gustó la biblioteca del Banco de la República y el malecón, la iglesia y los indígenas a quienes les compre el collar más hermoso de girasol. De Tierra Santa traje vestidos y blusas, del río tengo la imagen del bagre saltando por una vida que ya no tiene y unas manos callosas que descaman la vida que produce el río. Felix en su barco mostrándome la grandeza de su Atrato mientras otras manos van dragando sus entrañas. La gente en Quibdó es como su San Pacho: colorido, amable y enviciador.
San Andrés es el paraíso al que debes volver, el mar azul, o no tan azul si llueve, te muestra lo grande e infinito que puede llegar a ser el agua, su gente, su comercio. Verte en un salón con  un turco, un cristiano, un baptista es habitual y enriquece tu conocimiento sobre el mundo. Recorrer San Andrés con un corsario, sentarse en la mesa con un rasta y anidar en una Casa de la Cultura en ruinas, son cosas que alimentan tu espíritu y valen la pena recordar.
Hacer escala en Medellín, recordar su clima, sus calles, su arquitectura, y en ellas casi perder mi enchufe con el mundo, esa cartuchera roja que hacia dos años había adquirido en el hueco... 

A Venezuela fue con mi familia, con mi mamá, al matrimonio del primo Alejandro. Cucuta es otro mundo, está más allá que acá, la amabilidad de los primos y su gran cátedra "chavista", pasas la frontera automáticamente llegas a San Antonio, como si fuera tu país sin señal en el celular. Me sorprendió la amabilidad de los venezolanos, lo económico que se consiguen algunas cosas. Me emocionó estar en al catedral de Rubio, la iglesia y el mercado de Peribeca, el comercio en San Cristóbal, encontrar publicaciones de Ekare que ahora son tesoros en mi biblioteca. 

De tantos viajes, hoy solo quiero abordar un avión, tener un itinerario y una nueva cama en la cual dormir. 

Y me queda una canción bandera del 2012:
Chocquibtown. Hasta el techo

Saturday, December 01, 2012

Expresar. 2. Refl. a) Exteriorizarse, dar a conocer la...

propia personalidad. Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana por R. J. Cuervo.



A un hombre gris que conocí una vez,
Att: Momo.

Otra vez tú, caballero sin armadura que vences mis defensas, y caigo herida a tus pies.

Pero sabes, no era necesario que vinieras con tu patrona para acabar de matarme, ¿realmente era necesario que profanaras mis templos? Mis creencias, en esa entonces, ya estaban débiles.

No te importa nada, la inmortalidad es terreno divino, los héroes como los caballeros y los hombres son finitos. Los muertos finalmente resucitan, de la carne al polvo, y en el aire se diluyen.

Buen vuelo... con el caballo en tierra el caballero pierde sus pies.

Monday, October 15, 2012

Notas de un viajero

Un buen promotor de lectura se deja llevar por su instinto... sin leer la reserva del vuelo se dirige directo al Aeropuerto para darse cuenta que... debía llegar al Puente aéreo.
Voy en Camino.

Tuesday, September 11, 2012

Encuentro con el poeta


Siempre: un instante en nuestra vida o nuestra vida en un instante...

Debí ser muy pequeña cuando recibí el libro de poesía de Jairo Aníbal Niño Preguntario y cuando a mi hermana le regalaron La alegría de querer. Recuerdo que en mi casa siempre hubo libros, tuvimos una colección de cuentos de los clásicos en pasta dura de colores, tal vez de Oveja negra.

No sé a qué edad empecé a escribir pero mi mamá recibió las mejores tarjetas hechas por una hija, eran con formas, cortes y palabras precarias de una niña que hasta ese momento estaba empezando a descifrar el mundo y descubriendo las palabras que la marcarían. Realmente no sé si leía o si ella me leía, tenía una fascinación loca por la mitología griega (Por todos los dioses), Mi amigo el pintor y El diablo de la botella (libros que conservo de Norma).

Garabateaba poemas, desde pequeña me acostumbre a escribir en verso, y aunque nunca tuve muchas amigos siempre llenaba cuadernos con palabras, versos, oraciones y poemas, muchos de amor; inventaba nombres y reescribía e ilustraba mis escritos. Dibujaba con acuarelas o colores el mundo. Me caía de los patines y me sumergía en las piscinas azules de mi ciudad.

Mi mamá guardaba todo lo que yo hacía y escribía, sobretodo llevaba un poema consigo. Ese día había llovido, mi colegio era solo barrial y los niños corríamos de un lado al otro, de pronto soñaba con que me llevará el viento, la diversión la hacen las cosas pequeñas y la lluvia en tierra caliente siempre es propicia para volar como Juan Salvador Gaviota. Supongo que eran las cuatro y algo cuando me recogió, no se molesto al verme tan sucia y me llevo a un lugar maravilloso, la biblioteca del Banco de la República en Girardot, ya estaba seca y entramos a la conferencia del POETA Jairo Aníbal Niño.

Él dijo cosas sobre la poesía y el amor, y los adultos le preguntaban cosas absurdas, yo estaba maravillada al tener a mi poeta en frente y dentro de la timidez que me caracterizaba, yo solo quise que nos leyera un poema (no recuerdo cual), luego mi mamá le paso el poema que tenía de mí y se lo obsequió, él hizo que yo lo leyera frente a todos… fue mi primer encuentro con el público. Cuando la charla se terminó, Jairo Aníbal Niño me dijo que era muy bonito mi poema y que tenía que escribir más, me dio sus datos y me escribió un par de veces. Esa noche estuvimos un rato más en la biblioteca y luego nos fuimos a casa.

Pasaron algunos años y después de mucho desistir y persistir entré a estudiar Literatura en Bogotá, y me sentí mala escritora, mis palabras no sonaban tan bien y fui abandonando el oficio de la escritura poética y encontrando la cuenteria. Y un día la facultad había invitado al POETA a una charla, el auditorio estaba lleno y yo lloraba porque estaba viendo a mi ídolo de infancia, los adultos le hicieron preguntas tontas sobre el amor, la vida, la técnica, preguntas que desdibujan la poesía. Yo, como la primera vez, ose en pedirle que me leyera mi poema El caballo y lloré, ese fue unos de los días más hermosos de mi vida; quise que me firmara mi edición de Preguntario, la de Valencia editores, que conservo como un tesoro.

Eso me ayudo a entender mi función como mediadora de lectura. Lo leí varias veces a docentes cuando hacía talleres, ya que la historia lectora de un niño empieza en casa y en la escuela, y es deber del maestro permitir que los niños vuelen en caballos de mil colores, que comen hojas de menta y se esconden en diminutos delantales.


Este texto fue escrito  para el Curso virtual de Lectura en voz alta.
Sobre historia lectora.

Friday, August 31, 2012

Odisea Quibdó... instrucciones para no perder un avión.


1. Llegue con anterioridad al aeropuerto, no importa que "su tiquete" diga lo contrario.
2. Haga cara de despistada para que le den el pasabordo.
3. Sonría, corra y discúlpese por la hora.
4. Llegué a la sala, y no se le ocurra comprar almuerzo... puede salirle muy caro el sandwich.
5. Sonría por segunda vez, agradezca que llegó para el últi
mo llamado y mantenga la cara de despistado.
6. Agradezca que el vuelo fue agradable, la ventana era suya y su compañero de silla era chino.
7. Por ningún motivo refunda la cédula, con ella también puede sacar el equipaje cuando el pasabordo ha desaparecido entre sus maletas.
8. Encuentre un taxista buenagente que le sirva de guía turístico y agente hotelero.
9. Registrese en un hotel y disfrute de su estadía. Recuerde que son pocos días.

Monday, May 16, 2011

Mi paraíso es

Para Aleli y los lilies

Mi paraíso es verde, amarillo y café,

tiene una casa con tres sedes,

y muchas moras silvestres.

Cuando llegas te encuentras con Lucas,

cuando te vas lo dejas con Dios,

porque sólo Dios pudo haber creado ese lugar

y me ayudo a encontrarlo.


El paraíso se parece a ti:

Si llueve mucho la tierra no logra desaguar todo el exceso.

El barro se conjuga con el pasto, y el pasto más verde que antes,

no para de crecer, la maleza se expande entre las flores y las hojas,

todo parece rocío y piedras resbalosas.

Si hace mucho sol, la tierra como la piel, se desquebraja,

empieza a agrietarse, hasta mostrar sus entrañas.

Y el verde es amarillo quemado,

y las noches frías son como el viento

que saluda a las montañas.


El paraíso se parece a mí,

un poco, nada más,

cuando llego te encuentro allí,

te agradezco hasta el último momento,

y parto…


Ya sé que el paraíso es un lugar transitorio,

estás y te vas… eres en la contemplación

y te defines en su ausencia.

Friday, April 15, 2011

Pensamiento

Abril 14 de 2011

Tengo unas ganas de salir corriendo.
Este mundo amaneció nublado de esperanzas.

Tuesday, March 22, 2011

Landscape of Toca

Creo que hay reacciones que no se pueden explicar, simplemente hay imágenes que son artísticamente bonitas, pero que se presentan vacías semánticamente, YA QUE PARA TI NO TIENEN SIGNIFICADO AFECTIVO-EMOTIVO.

Conocí Toca cuando tenía como quince años, vi la famosa hacienda a la que mi mamá hacía referencia cuando hablaba de su infancia, los muebles que morían en el primer piso del granero, el molino que traía agua y los juegos de cartas que hicieron mella en mi adolescencia en Kare-P.

A Toca la recuerdo como un lugar frío y embarrado que recorrí a caballo con Julian y Mauricio. De “El Vínculo” recuerdo un caballo dibujado en lápiz en la pared de un cuarto qué carecía de ventanas. Creo que lo que más me impresiono fueron las paredes de aquel palacio de la infancia de mi madre, ya que eran gruesas e imponentes, pero olvidadas por el tiempo, abandonadas a su suerte, tan fuertes para no caerse pero tan débiles por la falta de amor.

Mi mamá nos mostraba con sus manos donde quedó la casa del tío Alberto, en la Laguna, sepultada por el agua, cruzada por un río que ya no tiene cauce. Recuerdo que desde la casa de Margarita se podía ver la Laguna, y la noche, y las estrellas, y se sentía el frío. Entonces Toca se convirtió para mí en el lugar en el que mi mamá creció y neceó. Un lugar donde el verde se bifurca, como en la mayoría de paisajes Boyacenses, porque eso lo ves en sus carreteras, en Boyacá los paisajes cobran vida, y el tiempo se detiene.

Volví a Toca dos veces más, creo, recorrimos la carretera destapada que rodea la laguna, la última vez fue con Lucho y “El Vínculo” seguía siendo ese lugar olvidado por el tiempo, cambiado por la riqueza de su tierra… papa.

A diferencia de Toca me enamore de Tunja, de sus calles, de las plazas, de las iglesias, de su maravillosa biblioteca. Encontré gente amable, familiares comprensivos, construcciones que me decían mucho, me pasó igual en otros pueblos que conocí, habite, viví, como turista, descubriendo todas las gamas de verde, de blancos y de amarillas que puede dar la naturaleza.

Para mí Toca es el lugar en el que mi mamá veraneo, Boyacá es una lectura desde gusto, una vivencia desde el placer y un descubrimiento desde el corazón. Amo sus verdes y extraño sus calles ruidosas, calladas, solitarias, nubladas, húmedas; esas calles y carreteras que recorrí con dos maletas pesadas llenas de libros e ilusiones.

Eso es para mí Toca, un recuerdo ajeno que universaliza los paisajes y cielos boyacenses. Para ti es diferente ya que tiene un significado afectivo-emotivo profundo, eso lo respeto pero no trates de imponérmelo.

Tuesday, March 08, 2011

Re-composición humana...mente personal

Todos tenemos comienzos, caemos y nos levantamos siendo otros y los mismos. La historia de las humanidades se caracteriza por tener momentos de clímax y decadencia, las historias personales nos muestran que siempre somos algo “fenixes”, los pabilos dan paso a nuevas velas que florecen en su cera.

Anoche era una desconocida frente al espejo, los ojos rojos y la piel ajada, piel que pretendía estar viva, que creía sentir, que imitaba la grandeza de otros años, de otras vidas, piel de iguana que se resistía a caer.

Anoche recordé que este cuerpo solía ser feliz, jugar, correr, cantar, escribir… escribir lindas palabras para personas desconocidas, para manos amigas, para perpetuarme en el tiempo y fundar repúblicas que cada vez se levantaban más sólidas y majestuosas.

Hoy puse los pies en la tierra decidiendo que quería ser otra, reinvente las ausencias y me llene de valor para salir a la vida, con una sonrisa y muchas ilusiones; el pasado duele cuando no damos lo mejor de nosotros, pero si miramos atrás y vemos que con la entereza de espíritu y la sinceridad del alma que dimos todo, entonces lo vivido vale la pena y el futuro aunque es incierto, se vuelve, otra vez, una prioridad.

Es en este momento que nos convencemos que vale la pena nacer y morir, tantas veces como sea necesario, que el aprendizaje es infinito, y que la iguana, ahora con nueva piel, puede andar libre por un parque ribereño o por una ciudad del altiplano, tan verde como en sus inicios, tan brillante como el sol que eclipsa.


La iguana siempre canta su canción mientras los cisnes bailan en el cine...

Wednesday, February 25, 2009

¿Qué hace que un perro callejero le gane a una industria entera?

Creo que el único comentario sensato, cuando deje la sala de cine fue: se hizo justicia poética. Mi hermana pensó que yo iba a pelear por el idioma, pero ese inglés suena natural y hace parte de un mestizaje cultural natural de una colonia. Espero que sepan de qué hablo, ¿no? de la película ¿Quieres ser millonario? O Slumdog millionaire.

Antes de seguir con Slumdog debo explicarles algo: hace como un mes asistí a una función privada de El niño de pijama a rayas, debo confesar mi ignorancia con respecto al libro, creo que cada vez que lo veo en la Librería Nacional me dan ganas de comprarlo. Con respecto a la película me disgusto particularmente que los actores hablaran inglés británico y no alemán, como la temática de la película lo exigía o, por lo menos, lo reclamaba. Por lo demás, la película asume cinco o seis posturas frente al nazismo que vislumbran el conflicto humano. Cierro el paréntesis.

El primer error que cometí es contextual, titule la película ¿Quién quiere ser millonario? como la versión colombiana que conduce Pablo Laserna o la hindú recreada en la cinta. No, la traducción asignada es ¿Quieres ser millonario? y narra la historia de un joven hindú que asiste a un programa de televisión que es visto en todo el país. Este joven concursa por una cantidad millonaria de rupias. Paralelo al concurso, las preguntas se van relacionando con la vida del Jamal, su infancia, su adolescencia, su contexto socio-cultural y su amor.

Si me preguntan, es la historia de amor verdadero más aterradora que he visto desde Partition por las circunstancias que envuelven a los protagonistas. Lo sorprendente, lo maravilloso es que esta película haya logrado opacar a Benjamín Button en la octogésima primera entrega de los premios Oscar y a la industria del cine norteamericana.

De los nominados y ganadores a los Oscar para este año he visto Button, Wall-e, Vicky Cristina Barcelona, El caballero de la noche, Kun fu Panda y Bolt. De los ganadores de años anteriores no sé mucho. Por ejemplo, vi que una tal Catalina se metió en los nominados por un papel absurdo, que hay “estrellas” que todos los años están nominados o están en la ceremonia, que los Premios Oscar publicitan a actores y diseñadores, que Angelina Jolie ostentaba un marido hermoso y unas esmeraldas descomunales.

Volviendo al tema que atañe este blog y a la pregunta central: ¿Qué hace que un perro callejero le gane a una industria entera? La pregunta se valida por el hecho de que una película “extranjera” e independiente tenga tantas nominaciones. Hay tres hechos que quiero destacar: no es una película de “estrellas”, maneja un presupuesto bajo con respecto a los demás nominados y no es una película angloparlante en su totalidad.

Retomo mi comentario inicial, se hizo justicia poética ya que más allá de premiarse una película se le dio cabida a otra visión de mundo, dentro de unos premios tan cerrados. El final de los personajes es el justo: todo es un juego por dinero.


Aspectos que sobresalen en la película

Los personajes son creíbles, seres de carne y hueso que tienen sueños y los persiguen, sueños de dinero, de poder o de amor. La fotografía es colorida e imponente, tanto Mumbay, como Bombay, como el Taj Mahal. Las circunstancias vitales que envuelven a los tres protagónicos son impresionantes y, cómo estas circunstancias forman tres caracteres tan disímiles entre sí.


Análisis desde las categorías de Vladimir Propp

Hay un “objeto de deseo” en el caso de Jamal que es el amor, necesita un “objeto de uso” para lograrlo: dinero, que es ofrecido por un “donante”: concurso de televisión y vemos como el “héroe” Jamal debe superar diferentes pruebas hasta conseguir su “objeto de deseo”.


Dato curioso

La cinta ganó ocho de las diez estatuillas a las que estaba nominada: mejor película del año, mejor director, mejor guión adaptado, mejor banda sonora, mejor canción, mejor fotografía, mejor montaje y mejor sonido. También ganó en los premios globo y en los BAFTA.Es muy buena película, véanla.


Lastima por Brad Button, realmente es muy buena historia y las actuaciones son maravillosas, otro año será.

Wednesday, January 07, 2009

Este aparte fue escrito en día primero de enero y como lo notan, todavía no tiene un título.


Quisiera que una canción empezará… me perdí el día que te conocí… y que dentro de la lírica existieran elementos como un camino de herradura, muchas mariposas y como un ingrediente moderno… la llamada de un celular.

Quisiera poder escribir canciones para expresar el júbilo de tenerte a mi lado, o la tristeza de estar en el paraíso sin ti. Cuantos momentos bellos dejamos pasar en la vida por no saber las palabras correctas.

Hace una semana estaba oyendo a Diana Uribe en un espacial sobre historia del Japón y describió el haikú como lo sublime de lo efímero del instante, diecisiete silabas que describen el camino que recorrió Basho por estas islas, que muestran el momento en que una rana salta al agua, o una libélula pasa.

Ayer estaba sentada en una piedra, en la mitad de la nada en posición de loto, viendo como el mundo celebraba el fin de año, con pitos, música dura y cenas familiares. Los voladores iluminaban el cielo y las montañas, el ruido ensordecía el ambiente y mi sobrino lloraba sin parar.

Mi mundo por un instante se paralizo (como en AXN) y no descubrí que el miedo me consumía, sino que todavía me hacía falta mucho por vivir, y que el estanque decidió fluir, y con ello, las emociones empezaron a manar y la riqueza a brillar en mis ojos agobiados por un diciembre difícil.

Con el año nuevo se renovaron mis energías, y las ganas de triunfar de construirme día a día, aunque sé que no voy a conquistar al mundo, si me voy a conquistar cada instante… y voy a ganar cada batalla que libre, en todas las justas voy salir en hombros, las de mis amigos y las de mis enemigos.

Por ahí dicen que la poética es un mito, y que el mundo se debate en la realidad, ojala la realidad se pareciera más a los mitos y los mitos a la realidad, ojala nos pensáramos como una totalidad, y trabajáramos juntos por un objetivo común, así sabríamos que lo que realmente vale es la esencia de las cosas, de los sentimientos, de los seres humanos… manos halando en una misma dirección, el sentido de la vida común, el sentido común.

Intenciones para el año 2009

Este blog lo escribí el día 31 de diciembre.


Queridos lectores, este es un cordial saludo de año… uno que termina y otro que comienza.

El año 2008 estuvo marcado por el amor, y la ilusión de que todo lo malo pasa. El río fluye naturalmente, y ve como las piedras están allí para facilitarle su curso, los peces oxigenan sus aguas y las personas lo contemplan, maravilladas por sus movimientos incompresibles. Pues quiero decirles que ese río es nuestra vida, y quiero que fluya así, con gracia y naturalidad.

Para el 2009 deseo que los planetas se alineen y faciliten nuestro trasegar por este mundo, y que todo lo que hemos planeado con nuestras vidas se lleve acabo, que el plan infinito que escribimos a diario y que nos impulsa para realizar cosas, a levantarnos de la cama y a decir “buenos días” sea real, que hagamos realidad nuestros sueños, deseos y pesadillas. Y que encontremos la felicidad en los pequeños momentos y en los grandes regalos, en la sonrisa de nuestros padres y en las lágrimas (de alegría) de nuestros amigos.

Que este 2009, como cada año que empieza, nos acompañemos de nuestras familias, las que nos toco y las que elegimos, que nuestras vidas estén llenas de luz, de buenos anhelos, de grandes sueños y mucho dulce. Que comamos mejor que siempre, que hagamos todo de corazón, no como toca sino dando lo mejor de nosotros.

Por último que tengan un gran año, que los años anteriores sean de conocimiento y los venideros, de práctica. Gocemos cada instante como si fuera el último, que el futuro lo construyamos a diario, con nuestras acciones y con nuestras omisiones. Aprendamos a perdonar al prójimo y a nosotros mismos, tengamos fe en nuestras decisiones y confianza en nuestras convicciones.

Feliz año que comienza, felices los que aman y felices los que creen.

Thursday, December 04, 2008

La verdad de un sueño que se convirtió en pesadilla

Todos tenemos sueños, unos más alegres que otros. Los hay que nos hacen sonreír en la mañana, ver la luz del sol con emoción y decir “Gracias”, otros que nos sacuden como un gran temblor. Pero finalmente son sueños, que a veces deseamos que se hagan realidad, o que de desvanezcan en ella.

Dice una canción de Silvio que una vez soñó con serpientes, yo también y ellas estaban por doquier, en la piscina, dentro del agua, fuera de ella, en el césped y querían devorarme. Otra vez soñé con aviones, con hombres y con rostros que me miraban y fue entonces cuando descubrí el tuyo entre la multitud, entre sonrisas y llantos.

Pero fue muy tarde cuando reconocí ese gesto, estabas ahí jugando al gato y al ratón, con tus manos agarrabas una flor y te comías uno a uno sus pétalos, examinabas cada palmo de mi cuerpo, ahogado en sudor, lleno de un frío estupor. Y que más podía ser, entre tanta gente me sentía sola, vacía. Quería camuflarme, perderme, olvidarme y tus ojos, inquisidores siempre, me hallaban.

Te acercaste prorrumpiendo algún hechizo, e hiciste que todos desaparecieran, las serpientes y los hombres. Me dejaste frente a ti, mi cuerpo temblaba de miedo y de felicidad, mis ojos se perdían en tu resplandor, tomaste mi mano y me condujiste por un largo pasillo, hasta desembocar en una gran cama, donde nuestros cuerpos se perdían. Y se perdió la noche, las estrellas, y éramos otra vez tu y yo, por un segundo.

Creo que eran las nueve cuando abrí los ojos, y desperté a la realidad: solo quedaba yo, sola y vacía, con muchos recuerdos de ti, con muchas ausencias de mí. ¿Y que más podía quedar si hasta tu rostro lo había olvidado?

Creo que fue un invierno frío cuando vi por primera vez la lluvia sacudir mis mejillas, cuando mis pies se sumergían en esa piscina llena de serpientes y de hombres, y por primera y última vez recordé mi sueño: necesitaba olvidarte de mis recuerdos, deseaba dormir eternamente para no encontrarte.

Monday, October 13, 2008

la carta de amor más cursi que jamás escribiré

Ahora me pregunto que quiero escribir y no hallo una respuesta lógica. Creo que este ejercicio de la página en blanco me atrae… enfocar las ideas y afinar la redacción y la ortografía. Hice una vindicación del amor fallida… que se quedo en mi archivo personal. Ahora intento hacer una reflexión sobre el amor y creo que haré la carta de amor más cursi que jamás escribiré, y que no tendrá destinatario, por supuesto.


Querido mío, hace unos meses le pedí a Dios por ti, incluso te describí. Ibas a ser el hombre más encantador de la tierra, que me comprendieras, el ser al que es fácil amar y decepcionar. Ibas a ser un buen perdedor, un gran bailarín y el mejor amante del mundo. Ibas a ser divertido, detallista y encantador… y claro tendrías los defectos que puedo tolerar. Quería un sapo arrunchador, no un príncipe falso.

Desde que te conocí supe que eras para mí y claro, no me equivoque. Eras el perfecto sapo, tan yupi como puedo tolerar, tan inteligente sin llegar a la pedantería, tan aterrizado como cohete y tan de tanto que las palabras para describirte son pocas. Y te escogí entre uno y miles, y te espere toda la eternidad porqué las historias de verdad se esperan toda la vida…

Y entonces te hiciste real, me mostraste tú mundo lleno de belleza, de reflejos de verdad, describiste con palabras el placer del amor y el dolor de la desilusión… confiaste en mí como yo en ti, y creíste que con un chasquido de dedos la miseria desaparecería de nuestras vidas, y así fue, por unos segundos. Incluso llegamos a pensar que los dos podíamos cambiarnos, que nada más nos importaba, que no necesitábamos otra cosa, y la vida nos sorprendió, con una dura y verdadera lección: nada es para siempre.

Y no aprendimos la lección, perpetuamos nuestro amor una y tantas veces, que siempre se volvió una medida de tiempo relativa y adaptada a nuestras necesidades. Entendimos la diferencia entre lo eterno y lo transitorio, y nos decidimos por lo transitorio, construimos nuestra relación todos los días y todas la noches, nos juramos amarnos hasta allá y más allá, con mucha suerte y con más dedicación, porqué lo transitorio se enmarca en el instante en que das un beso y desaparece todo, en que regalas una flor y descubres sus pétalos caídos.

Y ahora, que estamos acá los dos, te puedo dar las gracias por los buenos y los malos momentos, por los besos y las cachetadas, por la comida y la mierda, por todas las cosas que botaste y las que conservo, por borrarme o por recordarme. Solo tengo agradecimiento por ti, ser de luz que ilumino mi noche oscura, te debo mucho ya que ahora sé como creer en mí, y como encontrar tu esencia.

Si el camino que sigue lo vamos a hacer juntos, solo quiero que sepamos acompañarnos en los diferentes momentos de la vida, que podamos ser uno y el mismo sin anularnos y que nuestros sueños se dirijan perpendicularmente a un objetivo común. No me gustaría perderme del camino que trazamos para nuestras vidas.

Si el camino que sigue debemos estar separados, solo espero que me recuerdes con amor, como yo lo hago y si ha de unirnos, debemos preparar el camino para que sea más fácil la próxima vez. Si es así, te esperaré en mis sueños y me abrazaré a la almohada. Lo próximo que nos espera debe ser más picante y menos formal.


Aunque me gustaría que esta carta cursi tuviera un destinatario, por ahora solo tiene recuerdos, anhelos y buenos deseos.

Thursday, October 02, 2008

Programación neuro-lingüística

Una mañana te levantas más temprano de lo normal, te arreglas, corres por la buseta y llegas a tu cita médica, hasta ahí, todo va bien. La niña de la recepción, querida como ella, te dice: “su cita era ayer, tiene una multa”. Quedas muy pasmada, te acercas donde ella y le preguntas: “y perdón, ¿de cuanto es la multa?”. Y sales del centro médico desorientado, sorprendido e irritado.

Mientras meditas rumbo a tu casa, recuerdas que tenías otra cita, el mismo día y que la incumpliste, eso suma dos multas y dos semanas de espera, ya que las citas eran para especialistas y te las ordenaron el día que estuviste en urgencias, por lo cual debes mucho dinero y, lo más probable, es que las siguientes citas tarden una semana más.

Y mientras vas en el bus, retornas a los tres años. Yo juraba que la cita era hoy, ¿Cómo se fue a olvidar la fecha? ¿Por qué no vi las remisiones médicas? ¿Qué pasó, si yo fui la que pidió la cita? Y así, hasta el infinito. En este punto todos los sentimientos negativos han cesado y te ríes de ti, esperando que nunca pase de nuevo.

Si la programación neuro-lingüística existe, entonces debo asumir que mi error involuntario es voluntario, y que inconcientemente quería perder esas citas ya que no creo tener enfermedad alguna, como diagnosticaron. O que gracias a un lindo circulo negro en mi nalga derecha, a seis inyecciones, a un punto de suero, a una muestra de sangre, a dos manoseadas y una penetración… no quiero que me vea ningún médico.


Una mañana te levantas más temprano de lo normal, te arreglas, corres por la buseta y llegas a tu cita médica, hasta ahí, todo va bien, porqué el día se anuncia frío, un poco triste, porqué lo que empieza mal termina mal.

Sin querer queriéndolo, peleas con todo el mundo, y tu mirada que ayer brillaba, hoy solo tiene un leve reflejo de vida, y tu postura corporal se cierra y ya no sabes que más hacer para que la vida por la que luchas tenga algo de sentido y recobre su valor.


Una mañana te levantas más temprano de lo normal, te arreglas, corres por la buseta y llegas a tu cita médica, hasta ahí, todo va bien, porqué tu vas en contravía de tu proyecto de vida, sin saberlo. Lo importante es descubrir eso y cambiarlo, ya que solo tú tienes el poder para hacerlo.

Entonces mañana te vas a levantar con una sonrisa y vas a agradecerle a Dios por hacerte tan especial y tan sensible y vas a querer cada día más la vida y el amor, y vas a desear que los días malos sean un breve reflejo de todos los días buenos que has tenido y que te esperan.

Wednesday, October 01, 2008

Protocolo de seguridad

El blog de hoy iba a ser sobre lo absurdo del poder, pero hay algo más absurdo y es la censura, que puede estar dentro de la misma esfera. Quiero empezar con una frase que se me acaba de ocurrir:

Porqué soñamos con príncipes si los sapos en algún momento se convierten en príncipes. Pero toda relación, con sapos o príncipes, fenece.

Cuando tu escribes y públicas esperas tener un lector, y un lector implica algún tipo de censura. Hoy supe que tengo un lector al que herí y, de verdad, lo siento, me disculpo por la forma como esas palabras pudieron lastimarte, pero son parte de una radiografía dolorosa, que sentí muchas veces y ocuparon mis pensamientos en algún momento. Y ya sabes cuales son las medidas que voy a tomar.

Cambiando de tema, esta tarde estuve intentando ver mi “obra de arte”, la primera que expongo en mi vida, y espero que no sea la última.
El cuento es el siguiente, hace como un año salió una convocatoria para pintar marranos, muchos nos inscribimos pero no pasó de simples correos. Hace como un mes se volvió a lanzar, compre el marrano, lo pinte y lo entregue hace como una semana. Ayer se inauguro la exposición en la sede de Fondo de Cultura Económica (FCE) en el centro de Bogotá. Los que me conocen, saben que yo no voy al centro mucho, por lo cual al lanzamiento no pensé asistir.
Esta tarde estuve en la librería del FCE, lo primero que llamo mi atención fue la entrada, todo estaba cercado con vayas, nos recibieron policías con detector de metales y muchos guardaespaldas. El salón Gabriel García Márquez recibía por primera vez a nuestro magnánimo presidente, por lo cual mi visita estaba parcialmente perdida.
Aunque, no del todo, tome fotos de la ciudad, de la librería, tuve una linda compañía y me encontré con un compañero de carrera. Lo curioso es que cuando estábamos saliendo nos acercamos a la cafetería de Juan Valdes, como decía las señas, y con sorpresa descubrí dentro del salón una insignia de un marrano, lo cual anunciaba que mi visita no fue en vano. Burle una barda e hice que D lo hiciera también. Vimos unos marranos expuestos sobre un muro, desde una ventana exterior al VIII Salón Javeriano de Artes Visuales.
Hay quiero hacer dos paréntesis: 1. La arquitectura de Salmona (Rogelio) se caracteriza por usar el ladrillo a la vista, incorpora las cubiertas dentro de la estructura, haciendo que todo sea un espacio habitable y transitable, también integra el agua como elemento esencial de sus obras. Y hay algo que me encanta, y es que puede hacer que un espacio cerrado sea abierto, como es el caso del edificio de posgrados de la UN. 2. Todos los marranos sufren un “cambio xtremo”, se visten de payasos, de mariquitas y de infinidad de cosas que no alcancé a percibir desde el vidrio. Lo que se entendería en la física como la transformación de la materia y en las obras de arte, como transformación de la forma para llegar al objeto estético (todo aquello que altera los sentidos).
Cuando nos acercamos a la salida, un sr. Policía requisó a mi amigo porque no entro por donde era, yo la verdad no entendí que paso, si nosotros nunca salimos del espacio encerrado con vayas de la librería. Ni siquiera nos alejamos cincuenta metros de la salida estipulada para el magnánimo evento (lanzamiento de algún tipo de banco). Total, yo alegue con el policía y un guardaespaldas me increpo, yo le dije que yo estaba exponiendo y que me acerque para ver los marranos por la ventana, por lo cual también me esculcaron a mí, me hicieron prender la cámara, quien sabe para qué, y luego nos dejaron en paz arguyendo que era parte de los "protocolos de seguridad".
Nosotros salimos, y yo estaba entre brava e indignada, ya que en este país, y en todos, nos fijamos más en las apariencias y juzgamos por como nos vestimos, que tan largo llevamos el pelo, y son cosas tan irrelevantes como una visita del presidente a una librería que nunca ha pisado, ni siquiera en su inauguración.

Finalmente, que juzguen muy duro (de verdad) al padre del niño muerto en Chía, y que en la cárcel lo reciban con mucho cariño, como reciben a los violadores y asesinos de niños.

Thursday, September 25, 2008

Aprendiendo

No hay nada más excitante, aterrador y maravilloso que lo nuevo. No recuerdo cuando di mis primeros pasos, ni siquiera cuando me monte en una bicicleta y rodé. Me acuerdo que cuando tropezaba con el suelo y me raspaba las rodillas, me lamía un poco y la sangre paraba junto con el dolor. La primera vez que me fracture el brazo izquierdo no llore, ni la segunda ni la tercera. Es que el cuerpo tiene memoria de sus golpes.

Cuando maneje por primera vez un carrito (de golf), fue tan fácil, frene-acelere, y no hay más, lleve el timón correctamente por su carril –creo que fue la instrucción que me dio mi mamá en Peñalisa. En las tardes me iba por los campos de golf, por las vías principales y secundarias, hasta por los green… bueno, no era tan obediente como soy ahora.

Yo creía que con saber llevar el timón era suficiente para manejar un carro con cambios, de pronto esquivar los huecos y no es así. Ahora, que gracias a que me gradué (hace un año y punta) estoy tomando clases de conducción estoy descubriendo que manejar es un arte, sobre todo un arte de la mesura y costumbre… debo atinar a la combinación perfecta, freno-embrague-acelerador.

Tengo varios problemas, el primero es hacer la combinación sin que el carro cascabelee, se sobre-acelere o se apague. El segundo siempre me ha acompañado, reconocer cual es la izquierda de la derecha, lo que en términos prácticos se puede reducir a un arriba y abajo en la direccional. El tercero son los nervios, si uno aprendiera a manejar en una ciudad donde el tráfico no fuera tan caótico, donde las personas no pitaran, donde no tuviéramos afán… todo sería diferente, pero es muy lindo desear…


Con respecto al último punto, en la universidad yo trabajaba con neo-javerianos y me molestaba mucho que los alumnos los chiflaran o hicieran bromas pesadas por nuevos. Es que –como les dije alguna vez a un grupo de estudiantes- todos pasamos por ese punto, nadie pasa del jardín a la universidad y lo olvidan, lo cual es análogo con los conductores, nadie nace con el pase pegado a la frente y el ochenta por ciento toma un curso, al noventa por ciento se le ha apagado el carro. Y en la calle cuando ven un carro de enseñanza lo esquivan, te gritan cosas, piensan en lo buñuelo que eres tú sin mirar atrás, ver por el espejo retrovisor…


Espejos, quién dice que debes mirar tres espejos, coordinar los movimientos de tus manos y pies, sentir el motor… el instructor, figura tiránica y comprensiva que no se gano el pase en una caja de cereal, que de hecho, reconoce tu esfuerzo y se esfuerza en que tu apruebes un curso… en que tú le pierdas el miedo a manejar, a los conductores y dejes de lado los nervios.


Y con esto vuelvo a principio, manejar es una necesidad en nuestros días pero que rico sería hacerlo por gusto, y que siempre lo hiciéramos como la primera vez… que fuéramos un poco más tolerantes con los buñuelos…que de esos hay sobrepoblación. Por eso cuando vea un carro que dice enseñanza… recuerde que usted también fue buñuelo y hasta tamal….

Thursday, February 28, 2008

El árbol de manzanas

Lo más divertido era subirse al árbol y las tres de un brinco ya estábamos arriba. Todos creían que el mejor lugar estaba abajo, recibiendo las manzanas, nosotros creíamos que el mejor lugar era darlas, ofrendarlas a nuestros compañeros y pensábamos que ese juego era divertido.

La primera vez nos reunimos todos fue maravilloso, armónico, ya sabíamos que todos podíamos comer manzanas, como dijo Edelmira, nos negaron el paraíso y nos dieron el placer de la fruta, pobre Dios, tan ingenuo. Las manzanas eran jugosas, y con un mordisco, la boca se nos llenaba de ese sabor dulce, grumoso.

Nos gustaba cantar, y corríamos alrededor del árbol, caímos en la tierra, y nos levantábamos, así era toda la tarde y todas las tardes, ninguno faltaba a la cita, aunque tuviéramos mucho que hacer, aunque nuestras madres gritaran por los campos.

Mi madre, estricta y trabajadora, llegaba al árbol y nos bajaba de un grito, pero Nelly siempre se hacia la sorda, y seguía pasando las manzanas de las ramas mas altas. Mamá se disgustaba y se iba conmigo, me regañaba todo el camino, incluso una vez, llego a pegarme. Nelly, en medio de su rebeldía, sufría mucho por mí y por ella misma. Trepar el árbol era su forma de escapar de la rutina y de la presión que ejercía mamá en su vida.

Nelly era mi hermana menor, tenía doce años y mamá la trataba de controlar, cosa que nunca logro, Nelly hacia lo que quería y cuando quería, entraba y salía de casa como Pedro, estudiaba cuando quería y cuando no dormía, lo único que le interesaba era el árbol y la libertad que le producía trepar, se sentía cómoda con nosotros, a veces, cuando el tiempo se detenía, ella nos contemplaba y deseaba que todo fuera perfecto, como ese momento, pero los planes eran otros, como decía Edelmira, Dios es malo porqué ya no deja que nada sea perfecto, nos conduce una y otra vez al error…para aprender –gritaba Nelly­- para torturarnos. Para hacerlo mejor la siguiente vez -le decía yo y nos abrazábamos.

Wednesday, February 27, 2008

El paraíso perdido

Y el mundo se detuvo ante los ojos de Lina. Qué tan tarde puede ser, si la lluvia no se detiene en meses, o si la noche oculta al sol, o si tu mueres y yo me quedo sin tu voz.

Teco y Luna cantaban y cantaba, ni siquiera de noche nos dejaban descansar, era una sensación abrumadora; al principio la novedad, fue agradable, pero con los días todo se torno repetitivo, aburridor.

Miltón, mi tío, no se atrevía a decirme nada, pero estaba que sacaba los pájaros de la jaula y los dejaba volar, para siempre, situación un tanto extrema. - Que cantaran no era el problema –decía Miltón-, una vez y otra vez, ¡que siempre cantaran! era lo que le aburría, un día tomaría una decisión, la menos correcta.

Lina era pequeña pero muy perspicaz, le gustaba dibujar, adoraba el color verde, claro, oscuro, limón… conocía toda la variedad de verdes, los que daban sus colores, las crayolas, las acuarelas, los vinilos. Pintaba paisajes, y los nutría con colores azules y muchos pájaros; fue así como descubrió un día, en el árbol del pueblo a sus dos canarios, se enamoró de sus colores, de su canto. Y fue así como Miltón le ayudo a atraparlos.

Pero la noche, hay noche aquella en que en medio de la plaza, junto la obelisco le tocó llevar la sombrilla de su tío y no la jaula, y ella llevaba su carpeta, iban rumbo a la casa de su abuela. Noche triste en que su tío resbaló y la jaula cayo al piso y los pájaros volaron. Noche aún más triste, cuando descubrió que sus dibujos también habían caído, y se habían mojado, y el agua era una con el papel y el papel se había desdibujado y sus canarios volaron y volaron muy lejos.

Carolina Jiménez

Febrero 19 de 2008

Saturday, February 16, 2008

Una noche, una noche larga

Estaba oscuro, y como creo, no era de noche, pero mi percepción del tiempo puede estar un poco trastocada, todo es posible.

Moví un poco las piernas, las tenía entumidas, sentí que de los dedos del pie se desprendía un poco de sangre, quise recordar donde estaba, y me fue imposible. Levante la mirada, sólo por costumbre, y no vi nada… nada, me angustie, un dolor insoportable sacudía mi pecho, me levante sin fuerzas, resbale, grite, llore, maldije… -¿y ahora qué? Pensé.

Algo dentro de mi ser me decía que todo iba a estar bien, que esto era pasajero, que las alas, ¿las alas? Recordé que Dios no toma venganza y que los ángeles caídos andan por el mundo desterrados, dispuestos a que un alma buena los socorra.

- Claro, yo ya había hallado el alma, era pura, diminuta, estaba encerrada en un pequeño cuarto, un tanto dispar, un tanto sucio. La cama es particularmente fea, tiene una estructura metálica amarilla que esta cubierta por un pedazo de tela a cuadros, beige, verde y amarillo. Hay una silla de madera, una ventana que nunca se abre. Ella estaba sentada, encima de la cama, muy brava, muy ebria… de un momento a otro, rompió la botella, yo me aproxime y caí, rápido, quería evitar lo inevitable, grite, no me atendió… perdí el conocimiento, hasta ahora.

En la silla, tomo la mano de mi alma, y ella ya se fue.

Carolina Jiménez

Febrero 12 de 2008